Padre, he pecado.

Llevo un par de años colaborando en el diseño de una solución empresarial. Sistemas creados en los años 1600, timelines imposibles, y lo de siempre: el negocio, el desarrollo y la ciberseguridad poniéndose la corona mientras el usuario queda en las catacumbas. No es excusa, pero sí complica las cosas.

En este contexto me llegó un wireframe con un error bastante evidente: un formulario que pedía fecha de vencimiento, ofrecía marcarlo como indefinido, pero permitía seleccionar fecha aun cuando estaba marcado como indefinido. Como consuelo, sí avisaba que «solo una opción puede estar activa». Nielsen debe estar orgulloso. 🏆

Ya lo había mencionado antes, amablemente. Hubo feedback, hubo paciencia. Cuando llegó el wireframe final, el error seguía ahí.

Y aquí está mi pecado: no lo dije con la fuerza que debía porque no quería generar incomodidad. El contrato social del trabajo. Preferí aguantarme, y luego desahogarme en redes con sátira ácida, que es básicamente lo mismo pero con más audiencia y menos utilidad.

A veces el mal diseño no llega a producción por ignorancia. Llega porque nadie quiso ser el incómodo en la reunión. Yo incluido.

Ya se me pasó el perro… el perro Coraje. 🐶🫥

Por Francisco Maldonado C.

Francisco es un diseñador de productos con más de 10 años de experiencia en la industria de la tecnología. Es apasionado por crear productos que sean estéticamente agradables, fáciles de usar y funcionales. Actualmente trabaja como diseñador de interfaz de usuario en el banco más grande de Ecuador.