Hace años que no hacía una presentación con público presencial. Antes de la pandemia ya lo podía hacer con cierta naturalidad, pero hoy fue como comenzar de cero. Me puse súper nervioso, tartamudeé, no sabía a dónde ver, no funcionó el control para cambiar las diapositivas, quería apagar la cámara y tapar mi vergüenza. 🤣
Pero ya pasó. Y hasta dicen que lo hice bien (sé que tengo mucho por mejorar, vamos paso a paso).
Esto me puso a pensar que últimamente he tenido algunos miedos profesionales, muchas dudas sobre mí mismo. Pero no sabré realmente hasta que los ponga a prueba, y en el peor de los casos también se puede aprender.
Lo que queda es provocar esos momentos. Tal vez salgan bien, o no, pero hasta que no pasen no sabremos. Así que a buscar más conscientemente esas oportunidades: siempre es bueno sentirse y aprender como novato.
Y ya lo dice el adagio memerístico popular: «El que tenga miedo de morir que no nazca» y «¡Hazlo! Y si te da miedo, hazlo con miedo». 🫣