Mulalillo, Salcedo, Cotopaxi.
Este último año he vivido un montón de cambios grandes, tanto profesionales como personales. Aún estoy buscando el lugar adecuado donde pueda impactar con mi trabajo, pero en lo personal ya encontré mi lugar.
Hace unos meses me vine a vivir a Mulalillo, Salcedo, Cotopaxi. Aunque por trabajo aún tengo que ir periódicamente a Quito, venir acá es de las mejores cosas que he hecho por mí mismo.
Acá amanece y anochece «más temprano» y en la vida de horarios caóticos que llevaba, al fin puedo descansar. Acá no llega Uber Eats y eso ha ayudado a mejorar mi alimentación. Acá el «ruido» es diferente, se siente paz.
Y si bien la tecnología es la que me permite trabajar desde acá, acá uso menos la tecnología tonta (la de solo consumir contenido) y la aplico de manera más útil.
Próximamente les mostraré proyectos sobre tecnología que pueden ayudar a la ruralidad en los que estoy trabajando.
Todo Mal Todo Bien.